Tècnica

Son muchas las causas por las que hombres jóvenes se someten a tratamientos médicos, quirúrgicos o de radioterapia que pueden afectar su fertilidad.

Una de las posibilidades que deben conocer, sobre todo los jóvenes en edad reproductiva, con o sin pareja, es la de congelar sus espermatozoides en Bancos de Semen para preservar su fertilidad en caso de que los tratamientos produzcan una esterilidad irreversible.

Es importante saber que se necesitan varias eyaculaciones para poder congelar dosis suficientes, por lo que se recomienda acudir al centro con suficiente antelación.

Las muestras de semen debidamente identificadas, una vez congeladas y depositadas en el Banco de semen a -196 ºC, se mantienen así durante un periodo de tiempo indefinido según indica la Ley 14/2006 sobre Técnicas de Reproducción Asistida. El paciente puede solicitar el uso de sus muestras y, según la calidad del semen y el estado de fertilidad de su pareja, recurrir a la técnica de reproducción asistida más adecuada: Inseminación Artificial (IAC), fecundación in vitro o microinyección espermática (ICSI).

También puede solicitar la retirada de sus muestras del centro para ser utilizadas o guardadas allí donde él desee, así como solicitar en todo momento su destrucción. En ningún caso las muestras pueden ser utilizadas por otra persona.

Por otra parte el banco de semen se pondrá en contacto cada año con el paciente, con el fin de renovar la autorización de mantenimiento. En caso de no obtenerse durante dos años consecutivos las muestras de esperma serán descongeladas.

El proceso de congelación-descongelación de las muestras de semen supone una pérdida variable de la movilidad de los espermatozoides. La disminución de la calidad espermática depende fundamentalmente del estado de ésta cuando se congela. No es de extrañar que los pacientes puedan presentar un bajo número de espermatozoides y / o de movilidad deficiente cuando acuden al centro, debido al estrés que les supone el conocimiento de su enfermedad o por haber iniciado ya el tratamiento médico. Sin embargo, con las técnicas actuales en el campo de la Medicina de la Reproducción, sólo son necesarios un número reducido de espermatozoides para intentar conseguir un embarazo.

De acuerdo a la Ley 14/2006 el paciente puede permitir el uso de sus muestras por parte de su pareja hasta 12 meses después de su fallecimiento, siempre que haya manifestado en escritura pública su consentimiento. En caso contrario se eliminarán las muestras.